Pan tostado o biscote, es el pan común o pan de molde que, después de cocido, se parte en rebanadas y se somete a un proceso de tostado que lo deshidrata; su período de conservación es muy elevado. Está especialmente indicado en procesos diarreicos y otras afecciones digestivas como estómago delicado, digestiones pesadas… Su alto efecto saciante lo convierte en un aliado ideal en los regímenes de pérdida de peso.Los panes tostados y los biscotes son alimentos nutritivos, ricos en hidratos de carbono, por lo que se consideran alimentos energéticos. Pueden sustituir al pan normal en una cantidad equivalente, pero para juzgar su valor energético hay que tener en cuenta el resto de ingredientes y los aditivos añadidos, que pueden incrementar su valor nutritivo y energético. No hay que fijarse sólo en los mensajes “sin grasa” o “sin azúcar”, porque si se compara la composición energética o nutricional de la ración de consumo de estos alimentos, con respecto a los biscotes normales, se observa que la diferencia es mínima.Incluso el aporte calórico es superior en el caso del pan tostado “sin sal y sin azúcar” dado que contiene más grasa. Sean normales, sin azúcar o sin grasa, el pan se considera un alimento adecuado para todas las personas sanas. En situaciones en las que se ha de controlar la cantidad de azúcares o de grasas, se puede conseguir un biscote sin sal o bajo en grasas a partir de un pan de esas características y tostarlo en casa. El precio será significativamente menor.

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