Pan Blanco, quizás sea el más conocido y habitual. Encontramos en este tipo el pan de barra, el artesanal o rústico, la baguette… Es apetecible, saludable y muy nutritivo. Compuesto por harinas de trigo, es perfecto para toda la población. Ayuda a reponer fuerzas y calma el hambre, por lo que es idea para después del gimnasio o deportistas. Mucho mejor si es artesano y no es pre cocido. El pan blanco es el pan que se elabora con harina de trigo refinada. Se llama harina de trigo refinado porque se le ha retirado el salvado (resultado de la molienda de las capas más externas del grano) y, en muchas ocasiones, también el germen del cereal.La harina de trigo se llama harina blanca, y a menudo se blanquea usando mejoradores del pan. De este modo se aumenta su fecha de caducidad y se elimina el color amarillento y sus propiedades de horneado se vuelven más predecibles. Se diferencia del pan integral en que la harina con la que se fabrica este último  (La harina de trigo) sí que conserva el salvado y el germen. Entre las propiedades nutricionales del pan blanco destaca la ausencia de colesterol. También proporciona más energía que el pan integral y contiene menos grasa por porción.El pan blanco sigue siendo el más habitual en nuestras mesas a pesar del empuje cada vez mayor de la integral. Los motivos pueden ser que suele costar menos que el integral, dura más (lo que permite dejarlo para otro día si es necesario) y también que la harina blanca es la que estamos más acostumbrados a ver. Por cierto, aunque suele decirse que el pan blanco es peor que el integral, lo cierto es que también tiene propiedades saludables. Por ejemplo, un estudio reciente detectó que el pan blanco favorece el crecimiento de la flora intestinal, las bacterias “buenas” que ayudan a protegernos de enfermedades.

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