INTRODUCCIÓN

El vino (del latín vinum) es una bebida obtenida de la uva (especie Vitis vinifera), mediante la fermentación alcohólica de su mosto o zumo.​ La fermentación se produce por la acción metabólica de levaduras, que transforman los azúcares del fruto en etanol y el gas en forma de dióxido de carbono. El azúcar y los ácidos que posee la fruta, Vitis vinífera, son suficientes para el desarrollo de la fermentación. No obstante, el vino es una suma de factores ambientales: clima, latitud, altitud, horas de luz y temperatura, entre varios otros.​ Aproximadamente un 66 % de la recolección mundial de uva, se dedica a la producción vinícola; el resto es para su consumo como fruta.​ A pesar de ello el cultivo de la vid cubre tan solo un 0,5 % del suelo cultivable en el mundo.5​ El cultivo de la vid se ha asociado a lugares con un clima mediterráneo, no en vano, la mitad de la producción mundial de vino la concentran tan solo 3 países mediterráneos: Italia, Francia y España.

Se da el nombre de «vino» únicamente al líquido resultante de la fermentación alcohólica, total o parcial, del zumo de uvas, sin adición de ninguna sustancia. En muchas legislaciones se considera solo como vino a la bebida fermentada obtenida de Vitis vinifera, pese a que se obtienen bebidas semejantes de otras especies como la Vitis labrusca, Vitis rupestris, etc. El conocimiento de la ciencia particular de la elaboración del vino se denomina enología (sin considerar los procesos de cultivo de la vid). La ciencia que trata tan solo de la biología de la vid, así como de su cultivo, se denomina ampelología.

VINOS BLANCOS:

 

Descripción:

  • Ligeros y secos. Vinos jóvenes y ácidos, sin cuerpo, raramente añejados en barricas de roble, no suelen ser aptos para envejecer.
  • Secos y amplios. Tienen más cuerpo y pueden envejecer en bastantes casos en barrica o botella. Aunque técnicamente son secos pueden tener cierta dulzura.
  • Secos y concentrados. Más complejos y con más cuerpo, mejoran si son añejados en barrica y botella, este grupo incluye los mejores vinos blancos no especiales.
  • Aromáticos. Son los procedentes de determinadas variedades que destacan por sus aromas, siendo secos o semisecos.
  • Semisecos. Sin ser dulces, son los embotellados antes de que la totalidad del azúcar se haya transformado en alcohol.
  • Dulces y licorosos. Intensamente concentrados, con cuerpo y complejos.

Propiedades:

Hasta hace no mucho se pensaba que sólo el vino tinto tenia las propiedades que prevenían la aparición del cáncer, pero recientes estudios demuestran que gracias a sus compuestos antioxidantes el vino blanco también protege nuestras células e impide el avance del cáncer.

Especialmente previene el cáncer de colon como demuestra un estudio realizado por la Universidad de Leicester donde se afirma que «el consumo de vino blanco puede reducir hasta un 50% el riesgo de tumores intestinales».

2. Mejora la salud cerebral

Se ha comprobado que 3 copas de vino a la semana puede tener un efecto protector sobre nuestro cerebro. Esto es gracias al ácido fenólico que poseen las uvas blancas que nos protege de enfermedades degenerativas como el alzheimer sobre todo a partir de los 40 años. Los efectos se ven realmente en personas que han bebido con moderación este tipo de vino.

3. Previene enfermedades pulmonares

El vino blanco puede ayudar en más proporción que el vino tinto a mejorar la salud pulmonar, ya que sus propiedades antioxidantes ayudan a mantener sanos los tejidos pulmonares. Las dosis de resveratrol que se han descubierto en las investigaciones presentes en una copa de vino es clave para este beneficio.

4. Favorece la disminución de peso

El consumo de vino blanco acompañado de una dieta saludable y ejercicio produce una pérdida de peso más rápida de lo normal, esto es lo que descubrieron varios investigadores de la Universidad de Barcelona.

Además un estudio realizado en la Universidad de Hohenheim demostró que aunque el vino blanco aporta calorías, si se incluye en una dieta para adelgazar es más efectivo que el consumo de zumos de frutas naturales.

5. Reduce la resaca

Aunque parezca contraproducente el consumo de vino blanco reduce los efectos causados por la resaca. Esto es gracias a la baja concentración química que posee, de esta manera el vino blanco reduce las náuseas, malestar e irritabilidad que produce el haber consumido demasiado alcohol el día anterior.

6. Es bueno para el corazón

Las propiedades del vino blanco ayudan a prevenir los ataques al corazón ya que disminuye las posibilidades de coagulación de la sangre. Además ayuda notablemente a potenciar la función cardíaca y el rendimiento vascular. También el vino blanco protege el corazón de los efectos del envejecimiento, manteniendo en buenas condiciones los ventrículos.

Y por si fuera poco se ha demostrado que “la ingesta moderada y controlada de vino blanco entre los diabéticos es segura y disminuye modestamente el riesgo cardiometabólico”.

7. Tiene propiedades antioxidantes

Se ha comprobado que el vino blanco tiene una cantidad de antioxidantes similar a la del vino tinto e incluso al aceite de oliva. Estas propiedades se encuentran en el jugo de la uva, en una proporción un poco más elevada en el vino tinto pero también en gran cantidad en el vino blanco.

Por todos estos beneficios y por el disfrute que supone el tomar una buena copa de vino blanco, puedes comprar vino en nuestra tienda online y te animamos a descubrir y probar la gran variedad de vinos blancos disponibles .

1. Reduce el riesgo de cá

VINOS DULCES Y ESPECIALES:

 

Descripción:

  • Generosos. Tienen en común la adición de alcohol, que se denomina encabezado, y la crianza en madera, lo que les da un carácter fuerte, denso, complejo. Buenos ejemplos en España serian el vino denominado Manzanilla o el Fino de Jerez.
  • Fermentación parcial. En estos vinos, poco frecuentes en España y cuyo ejemplo más claro es el Oporto, se realiza una fermentación incompleta, pero se incrementa el grado con la adición posterior de alcohol vínico.
  • Mistelas. Aunque se denominan vino, en realidad no lo son, porque no se realiza una fermentación, sino que son una mezcla de mosto con alcohol. La ventaja de este método es que respeta al máximo los caracteres frutales (primarios), pudiendo incluso envejecer. El ejemplo más conocido es el moscatel, de modo que cuando se habla de vinos dulces de moscatel casi siempre son mistelas.
  • Vendimia tardía. Son dulces porque se retrasa al máximo la vendimia de modo que la uva tenga una gran concentración de azúcar por sobremaduración, de modo que no pueda fermentar de forma completa y por tanto, el vino conserve parte del azúcar.
  • Pasificados y tostados. Grupo que incluye, por ejemplo, el famoso Pedro Ximénez. Después de la vendimia las uvas se deshidratan (al sol o en espacios muy secos y calientes, según si hablamos de pasificados o tostados respectivamente), hasta que la pérdida de agua hace crecer la concentración de azúcar (uvas pasas) haciendo muy difícil la fermentación, de modo que requieren un añadido de alcohol vínico. Otros ejemplos similares, pero que reciben otros nombre, son los Muscats franceses o los Liquorosos italianos.

Propiedades:

Investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO) han revelado que la pasificación –que consiste en la deshidratación del fruto para aumentar el contenido en azúcar– de la uva practicada en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles es responsable de la elevada capacidad antioxidante de los vinos dulces.

Según ha explicado el Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (Ceia3) en una nota, cuando el fruto alcanza los 450 gramos por litro aproximadamente, la uva se prensa para obtener el mosto a partir del cual se elabora el vino dulce.

Así, el azúcar es el único indicador empleado por los bodegueros para decidir el momento óptimo de pasificación. Una decisión que un equipo de investigación del ‘ceiA3’ de la UCO ha propuesto tomar, teniendo en cuenta, además, otras variables relacionadas con las características organolépticas del fruto.

Esta propuesta parte como resultado de las investigaciones realizadas por la doctora María de las Nieves López de Lerma, el profesor Rafael Andrés Peinado Amores, ambos pertenecientes al grupo de investigación ‘Viticultura y Enología’ y al Departamento de Química Agrícola y Edafología, y el profesor José Peinado Peinado, perteneciente al grupo ‘Sistemas Moleculares de defensa frente al estrés oxidativo y proteómica’ y al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular.

Este grupo de científicos ha sido capaz de caracterizar el proceso de pasificación tradicional de la uva blanca ‘Pedro Ximénez’ practicado en la zona Montilla-Moriles, y además ha estudiado el mismo proceso en la variedad tinta ‘Tempranillo’. En primer lugar, ha concluido que es posible reducir el tiempo de deshidratación, obteniendo con ello mayor rendimiento en mosto y un vino dulce con mejores características organolépticas.

Además, ha propuesto utilizar un instrumento de «gran rapidez analítica», como es la nariz electrónica, para seguir la pasificación en base a la calidad aromática y no sólo al contenido en azúcar.

PROPIEDADES ANTIOXIDANTES

Por otro lado, los investigadores han probado mediante ensayos ‘in vitro’ las propiedades antioxidantes tanto de los mostos a partir de los cuales se obtiene el vino dulce, como de las pieles, residuos del prensado de las uvas pasificadas. Cualidades que han confirmado con ensayos ‘in vivo’ en levaduras, al verse reducidas tanto la oxidación basal –la que se produce de manera natural–, como la oxidación inducida -provocada por peróxido de hidrógeno-.

Puesto que las pieles poseen mayor capacidad antioxidante que los mostos, este equipo de investigación propone utilizar estos subproductos como fuente natural de antioxidantes incluso en la propia elaboración del vino dulce.

De igual forma, en esta investigación se ha propuesto fermentar parcialmente los mostos de uvas pasificadas hasta el ocho por ciento de alcohol, y obtener así vinos con la indicación de Vinos Dulces Naturales, en contraposición de los elaborados de forma tradicional por adición de alcohol al mosto sin fermentar.

Para esta fermentación parcial se utilizan levaduras seleccionadas por su tolerancia a elevadas concentraciones de azúcares procedentes de la propia Denominación de Origen, obteniéndose con ello un nuevo tipo de vino dulce en el que se integran los aromas procedentes de la pasificación con los aportados por la fermentación alcohólica. Este hecho permitiría diversificar la oferta actualmente existente en el mercado.

VINOS ESPUMOSOS:

 

Descripción:

  • Ligeros afrutados. Hay muchas diferencias entre los espumosos en cuanto a calidad y estilo. Es el modelo del Cava español y el Prosseco italiano.
  • Finos, intensos. Es el modelo del Champagne francés que generalmente es muy atractivo para el público.
  • Ligeros y aromáticos. Menos conocidos y muy dulces, como los moscateles italianos.

Propiedades:

  • Gracias a su alta presencia en pronifenoles, reducen la presión arterial y dilatan los vasos sanguíneos.
  • Por su gran incidencia de antioxidantes contribuyen a combatir el envejecimiento oxidativo.
  • El resveratol contribuye a la regeneración celular.
  • Una copa de Brut contiene menos calorías que un vino tinto.
  • No mancha los dientes, como sucede con el vino tinto.
VINOS TINTOS Y ROSADOS:

 

Descripción:

  • Rosados. Vinos jóvenes, rara vez envejecen bien y básicamente les distingue su mayor o menor dulzor. Sólo en el caso de que nos fijemos en el proceso de elaboración podríamos distinguir rosados y claretes.
  • Ligeros, afrutados, no envejecidos. Casi todos los tintos tienen un sabor seco, pero hay muchas diferencias entre ellos, basadas en su densidad y astringencia. Este primer grupo se identifica con vinos jóvenes. Habitualmente con poco cuerpo, ligeros y bajo tanino, es decir poco astringentes.
  • De cuerpo medio. La categoría más numerosa de tintos. Contiene gran cantidad de vinos de calidad media y algunos de gran calidad que incluso pueden ser de guarda.
  • Concentrados, intensos. Agrupa los vinos tánicos, de aromas intensos, muy afrutados generalmente y que suelen envejecer bien.
  • De guarda. Suelen ser vinos de regiones clásicas o de las mejores cosechas de regiones menos conocidas que se han dejado envejecer en botella. Tienen una alta densidad y cuerpo y su sabor mejora con el tiempo, antes de entrar en declive.
  • Especiales. Son los que rompen la regla citada en el sentido de que los tintos son secos. No son frecuentes, y pueden ser licorosos, dulces (cada vez hay más), etc.

Propiedades:

1. Retarda el envejecimiento

Según la Escuela Médica de Harvard, el resveratrol, compuesto que se encuentra en la piel de las uvas tintas, retrasa el envejecimiento, siempre con un consumo moderado y parece ser que es una de las causas de longevidad en zonas con alto consumo de vino tinto, como el suroeste de Francia o Cerdeña.

2. Es un aliado para bajar peso

El vino tinto activa un gen que impide la formación de nuevas células de grasa y además nos permite estimular las existentes para depurarlas e ir eliminándolas poco a poco.

Para ver reflejado este efecto en nuestra silueta, recuerda que no debes beber más de una copa al día y obviamente, los resultados serán más visibles si lo acompañamos con una dieta equilibrada.

3. Potenciador para nuestro cerebro

Son muchos los estudios que demuestran que beber vino tinto de forma moderada pero constante, hace que podamos prevenir demencias y enfermedades degenerativas de nuestro cerebro.

4. Trata las infecciones de las encías

Si eres de esas personas a las que les sangran las encías, no lo dudes y acompaña tus comidas con un vasito de vino tinto. Existen compuestos presentes en las uvas que, al ser fermentados en vino, tienen la virtud de evitar la aparición de los estreptococos y bacterias vinculadas a la caries además de ser muy eficaz contra la gingivitis.

5. Protege contra las quemaduras solares graves

Según científicos de la Universidad de Barcelona, los flavonoides, que se encuentran en las uvas y el vino, ayudan a reducir los efectos perjudiciales de los rayos ultravioleta en la piel.

6. Combate el cansancio

La investigación apareció en The Faseb Journal y nos dice que es precisamente el propio resveratrol presente en las uvas, el que mejora nuestra situación en esos días que estamos más apáticos o cansados.

7. Aumenta nuestras endorfinas

Según estudio llevado a cabo en la Universidad de California, al disfrutar de ese vino rico y sano, liberamos endorfinas en nuestro organismo, relajándonos y disfrutando más del momento.

8. Limpia nuestro paladar

Curioso pero cierto, tomar vino mientras comemos hace que, gracias a sus propiedades astringentes, el sabor de las comidas se perciba de modo más intenso. Reduce el sabor de las grasas y nos da una sensación gratificante al limpiar nuestra boca.

9. Bueno para reducir el colesterol

El vino tinto es un tesoro natural rico en polifenoles, siendo uno de ellos el citado resveratrol, sustancia química rica en antioxidantes que, según la Clínica Mayo, nos ayuda a cuidar nuestros vasos sanguíneos ya que evita la formación de coágulos y la reducción del llamado colesterol malo.

10. Reduce el riesgo de depresión

Según un estudio realizado por un equipo de varias Universidades Españolas con más de 5.500 hombres y mujeres de entre 55 y 80 años y sus hábitos de consumo, encontraron que los que tomaban entre dos y siete copas de vino a la semana, eran menos propensos a ser diagnosticados de depresión.

11. Excelente para nuestra salud cardíaca

Además de los polifenoles mencionados con anterioridad, el vino tinto es rico en vitamina E que ayuda a limpiar nuestra sangre y los vasos sanguíneos, protegiendo nuestra salud cardiovascular.

12. Reduce el riesgo de cáncer

Como gran antioxidante que es, constituye un recurso natural capaz de bloquear el crecimiento de las células responsables del cáncer de mama o pulmón.

13. Previene las enfermedades que causan ceguera

Según científicos de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington, el vino puede detener el proceso denominado angiogénesis (apertura de nuevos vasos sanguíneos en el área ocular) lo cual lleva al desarrollo de ceguera.

14. Aumenta los niveles de ácidos grasos Omega3

Según estudio realizado por investigadores de varios países europeos con adultos y sus hábitos alimenticios, los bebedores moderados de vino tinto, tenían niveles mayores en sangre de ácidos grasos Omega3.

15. Combate las infecciones urinarias

Gracias a sus propiedades antioxidantes y astringentes, logra evitar que las bacterias se adhieran a nuestra vejiga o riñones y optimiza además, el filtrado y depuración de estos órganos.

Los beneficios saludables del vino rosado: Además del agradable sabor de las propiedades del vino rosado, sus características son beneficiosas y saludables. Una copa al día contiene propiedades antioxidantes. Por lo que consumir vino rosado con moderación puede retardar el envejecimiento y mejora la circulación sanguínea.

Las propiedades y beneficios nutricionales del vino rosado sitúan a esta bebida entre las más bajas en grasa. Un vino con una personalidad joven y sensual, que sabe proponer el punto exacto entre la madurez y la frescura.

Un vino para vinotecas singulares, lleno de excelentes matices con toques afrutados y un equilibrio absoluto. ¡Conviértete en el mejor anfitrión y llena tu vinoteca de vino rosado!

 

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